
Cualquier actividad económica que tenga como finalidad primordial generar ganancias mediante la producción, venta o intercambio de bienes y servicios es un negocio. El objetivo principal de cualquier asociación o empresa es satisfacer las necesidades o deseos de los clientes a cambio de un beneficio financiero. Hay varios tipos de empresas o negocios, los de producción o nivel primario que se encargan de producir y o manufacturar bienes de todo tipo y hasta materia prima, los de comercio que simplemente llevan esos bienes a los consumidores finales a través de una estructura de distribución, garantía y servicio posterior a la compra y los de servicio que simplemente proveen al consumidor de ciertos bienes intangibles para satisfacer las necesidades de la población.
El éxito de una empresa no se mide en términos de beneficio económico o ganancia monetaria únicamente; el verdadero éxito se mide en una compleja estructura que incluye: procesos eficientes que dejen huellas sostenibles en el entorno -medio ambiente- la población -grupo social- y además generen beneficios tanto a sus productores como sus consumidores; no siempre la oferta es honesta y en la sociedad actual a pesar de los estrictos controles de calidad hay empresas que sacrifican calidad de sus productos utilizando materias primas baratas que no cubren los estándares centrándose únicamente en el beneficio económico sin tomar en cuenta todas la consecuencias que puedan acarrear por el efecto de sus acciones, actividades y decisiones.
En nuestra pequeña empresa, eso no sucede, somos fieles a nuestros principios, procedimientos, reglas y normas y tenemos una filosofía: la mejor carta de presentación de cualquier persona natural o jurídica es su credibilidad, que se enriquece con la responsabilidad y respeto a los procesos en términos generales. Cualquiera puede crear una empresa, cualquiera puede generar riqueza, pero no todos puedes presumir de honor, tradición, valores y una trayectoria intachable aunque haya sucesos inesperados que puedan empañar la eficiencia.
El verdadero equilibrio viene dado no por saber más o tener los mejores elementos disponibles, sino por rodearse de quien mejor maneja las variables en todo momento.
Una tarea mal realizada, aunque utilice los mejores recursos no genera el producto adecuado, la planificiación y supervisión de los procesos debe ser global.
El beneficio general es atemporal, las empresas exitosas siempre evaluan plazos globales resultados y planifican procesos para al menos tres generaciones.
La riqueza no se mide en dinero o bienes materiales, es un concepto más cercano a la pirámide de Maslow bien interpretada, implementada y ajustada a casa situación.
No siempre tener más dinero, más propiedades o generar más visibilidad implican significan o denotan mayor éxito, peor aún cuando no tienen unas bases sólidas y firmes, todo esto es efímero y temporal.